EL HIPOGRIFO

El hipogrifo es nativo de Europa, aunque ahora se encuentra en todo el
mundo. Tiene la cabeza de un águila gigante y el cuerpo de un caballo. Puede
domesticarse, aunque sólo deben intentarlo los expertos . Cuando uno se
aproxima a un hipogrifo, hay que mirarlo a los ojos, sin apartar la vista.
Una reverencia mostrará que tenemos buenas intenciones. Si el hipogrifo
devuelve el saludo, podemos acercarnos sin peligro.
Esta criatura busca insectos, pero también come pájaros y pequeños
mamíferos. Los hipogrifos construyen nidos sobre la tierra, donde ponen un
solo huevo, grande y frágil, que eclosiona veinticuatro horas después. El
polluelo estará listo para volar en una semana, aunque pasarán meses antes
de que pueda acompañar a sus padres en largas jornadas de vuelo.
Este animal nace del cruce entre un grifo y una yegua. Su cabeza, alas, pecho y patas delanteras son como las de un águila, característica heredada del padre, y el resto del cuerpo es como el de un caballo, como la madre. El hipogrifo tiene un cuerpo armónico, como el del caballo alado o pegaso.
Se considera al hipogrifo un símbolo de lo imposible, ya que los
grifos solían representarse como animales que detestaban a los
caballos, cazándolos y matándolos muy a menudo.
Se sirvieron de éste para sus viajes Atlante,
Astolfo y Rugero.
ashraow



harry dijo
el hipogrifo seria una fantastica criatura....
1 Marzo 2008 | 07:34 PM